Abrir la cocina al salón en un piso de Benidorm casi siempre se puede hacer. La pared que separa las dos estancias suele ser un tabique de ladrillo que no sostiene nada, y quitarlo es obra menor: se tramita con una declaración responsable y se empieza en cuanto se presenta. El precio real no lo marca la demolición, que es barata. Lo marcan el suelo que queda debajo del tabique, las instalaciones que pasan por dentro, la campana y, si tienes gas, la ventilación. Si la pared resulta ser de carga, el asunto cambia por completo: proyecto técnico, licencia de obra mayor, permiso de la comunidad y una factura varias veces más alta.
Te cuento cómo se decide cada cosa, con los números que manejamos y con lo que nos hemos encontrado al picar.
Lo que apareció dentro de un tabique en el Rincón de Loix
El año pasado nos llamó un matrimonio de Vitoria que tiene un apartamento en un edificio de los setenta del Rincón de Loix. La cocina medía unos seis metros, daba a un patio de luces y a mediodía había que encender la luz para pelar una patata. El salón, en cambio, tenía la terraza y el sol de la tarde. Querían tirar el tabique y ver el mar desde el fregadero.
El edificio tiene estructura de pilares y forjados de hormigón, como casi todas las torres de esa época en Benidorm, así que el tabique no cargaba. Lo comprobamos antes de dar precio. Lo que no se veía desde fuera era un pilar de 30 por 30 centímetros metido dentro del tabique, a poco más de un metro de la pared de la terraza. Los albañiles de entonces lo forraron de ladrillo para que no se notara.
Un pilar no se toca. Lo dejamos visto, lo enlucimos y lo usamos como remate de una península con dos taburetes. El salón y la cocina quedaron en un único espacio de unos 24 metros cuadrados, y la luz de la terraza llega hasta la encimera. La obra, con suelo nuevo en toda la zona, se hizo en ocho días laborables. Si hubiéramos prometido una cocina totalmente diáfana sin mirar antes, ese pilar habría sido un disgusto a mitad de obra.
Tabique o muro de carga: lo primero que hay que saber
Todo el presupuesto depende de esta respuesta. Un tabique de distribución solo separa dos estancias. Se puede quitar entero, la obra es menor y el coste de la demolición en sí es pequeño. Un muro de carga sostiene el forjado de encima, y quitarlo exige sustituirlo por una viga calculada por un técnico, con apeos mientras se trabaja.
En los bloques de apartamentos de Benidorm construidos desde los años sesenta hasta hoy, la estructura casi siempre es de hormigón: pilares, vigas y forjados. En esos edificios las paredes interiores de ladrillo hueco no cargan. Los muros de carga de ladrillo los encontramos sobre todo en casas antiguas del casco viejo, en algunas viviendas de planta baja de los pueblos de alrededor (Altea, La Nucía, Polop) y en chalés con forjados apoyados en muros.
Aun así, nunca damos por hecho que una pared no carga. Hay edificios con muros de fábrica en la escalera o en zonas concretas, y hay reformas anteriores que han hecho cosas raras. Se comprueba antes de picar, siempre.
| Tabique de distribución | Muro de carga | |
|---|---|---|
| Qué hace | Separa estancias | Sostiene el forjado de arriba |
| Trámite en Benidorm | Declaración responsable (URBM005) | Proyecto técnico y licencia de obra mayor (URBM011) |
| Técnico | Normalmente no hace falta | Arquitecto o aparejador con proyecto y dirección de obra |
| Comunidad de propietarios | Aviso por ruido y escombro | Autorización de la junta (afecta a la estructura del edificio) |
| Cuándo se empieza | Al presentar la declaración completa | Cuando se concede la licencia |
| Coste de abrir el hueco | Unos cientos de euros | Miles de euros (viga, apeos y honorarios) |
Cómo saber si la pared entre la cocina y el salón es de carga
Hay pistas que cualquiera puede mirar en casa. El grosor es la primera. Un tabique de ladrillo hueco con su enlucido suele medir entre 7 y 10 centímetros. Si al medir el canto de la puerta de la cocina te salen 20 o 25 centímetros, sospecha. La segunda pista es la posición: una pared que coincide en todas las plantas, una encima de otra, tiene más papeletas de ser estructural que una que solo existe en tu piso.
La tercera la da el propio edificio. Si en el garaje o en la planta baja ves pilares de hormigón cada pocos metros y vigas de canto, la estructura es porticada y los tabiques interiores no cargan. Si el edificio es antiguo y bajo y no ves ni un pilar, la cosa cambia.
Nada de eso sustituye a una comprobación. Nosotros hacemos una cata pequeña en la parte alta de la pared, junto al techo, para ver si el tabique llega hasta el forjado apoyándose en él o si hay una viga encima. Si queda la mínima duda, pedimos los planos al administrador de la finca o al archivo municipal, o que lo mire un arquitecto técnico. Un informe de este tipo cuesta mucho menos que una grieta en el piso de arriba.
Hay un caso intermedio que se da bastante: el tabique no carga, pero dentro hay un pilar, como en el Rincón de Loix. Pasa también con las bajantes de la comunidad. A veces una bajante de pluviales o de fecales baja por la esquina de la cocina, forrada con ladrillo. Esa tubería es un elemento común y no se mueve sin permiso de la comunidad. Lo normal es dejarla dentro de un pequeño trasdosado o integrarla en un mueble alto.

Lo que pasa por dentro del tabique
Un tabique de cocina casi nunca está vacío. En el lado del salón suele llevar enchufes, el interruptor de la luz y a veces la toma de televisión. En el lado de la cocina puede llevar la toma del frigorífico, la de la campana y, en pisos antiguos, tubos de agua que suben hacia el baño o hacia el termo.
Todo eso hay que recolocarlo. La electricidad se lleva por el techo, por el suelo o por la pared de enfrente, y de paso revisamos el cuadro, porque en muchos pisos de los setenta y ochenta la cocina comparte circuito con medio salón y salta el diferencial cuando se juntan el horno y la lavadora. Una cocina abierta suele llevar más puntos de luz que la cerrada: luz general, tira bajo los muebles altos y alguna lámpara sobre la península o la mesa.
Los tubos de agua se desvían. Si son de hierro galvanizado o de plomo, que todavía aparecen en edificios de esa época, no tiene sentido empalmar tubo nuevo a tubo viejo. Se cambia el tramo hasta la llave de corte. Ya contamos algo parecido con lo que suele salir al quitar una bañera en un piso antiguo: la sorpresa no es rara, lo raro es que el presupuesto no la contemple.
El gas, la campana y los olores
Aquí está el punto que menos se explica y el que más problemas da. Cuando la cocina se abre, el humo, la grasa y el olor de lo que cocinas se van al salón, al sofá y a las cortinas. Con una cocina cerrada te bastaba con cerrar la puerta. Con una abierta, la campana pasa a ser lo más importante de toda la obra.
Una campana de recirculación, la que filtra el aire y lo devuelve a la cocina, retiene grasa y algo de olor, pero el vapor y el calor se quedan dentro. Si el edificio tiene shunt (el conducto vertical de ventilación que comparten las cocinas de todas las plantas) o una salida a fachada, conecta la campana ahí. En pisos donde no hay salida posible, ponemos recirculación con filtro de carbón de buena calidad y lo decimos claro: funciona peor, y el filtro hay que cambiarlo.
Con el gas hay que ir con cuidado. En muchos apartamentos de la zona sigue habiendo fuegos de butano y un calentador de gas atmosférico en la cocina, el que tiene la llama a la vista y un tubo de humos. Esos aparatos necesitan unas rejillas de ventilación y un volumen de aire determinados, y al unir la cocina con el salón cambian las condiciones del local. Cualquier modificación de la instalación de gas la tiene que revisar un instalador habilitado, que es quien firma que cumple.
Hace dos años reformamos un apartamento turístico en La Cala de Finestrat con ese mismo esquema: bombona de butano, fuegos de gas y calentador en la cocina. El propietario quería cocina abierta y no quería líos con el gas. Le propusimos pasar a placa de inducción y sustituir el calentador por un termo eléctrico de 80 litros colocado en el falso techo del pasillo. Desapareció el gas de la vivienda, desaparecieron las rejillas que dejaban entrar el frío en invierno y desapareció la revisión periódica. La obra se alargó dos días por el cambio de instalación, y él ganó un argumento para los huéspedes, que valoran mucho la inducción.

Suelo y techo: la cicatriz del tabique
Cuando tiras un tabique, debajo no hay baldosa. El suelo de la cocina y el del salón se colocaron después de levantar la pared, cada uno por su lado. Al quitarla aparece una franja de mortero de diez centímetros de ancho que hay que cubrir.
Lo normal además es que los dos suelos no coincidan. La cocina suele tener gres y el salón terrazo, mármol o un porcelánico distinto, a veces con un centímetro de diferencia de altura. Hay tres salidas. La primera es encontrar una pieza igual para tapar la franja, cosa casi imposible en suelos de hace veinte años. La segunda es poner una tira de transición de otro material y asumir que se nota. La tercera, la que recomendamos casi siempre, es poner un suelo nuevo y continuo en toda la zona de cocina y salón. Es lo que hace que el espacio parezca uno solo y no dos habitaciones con un agujero en medio.
Con el techo pasa lo mismo a menor escala. Queda la marca donde apoyaba el tabique, a veces con una diferencia de nivel entre el yeso de una estancia y el de la otra. Se repara, se lija y se pinta todo el techo para que no quede la línea. Si hay falso techo de escayola, se mete por ahí el cableado de los nuevos puntos de luz.
Permisos para abrir la cocina al salón en Benidorm
Quitar un tabique que no carga es obra menor. En Benidorm se tramita con la declaración responsable de obras (formulario URBM005), que permite empezar en cuanto se presenta completa y correcta. Se paga la tasa de tramitación y el ICIO, que se calcula sobre el presupuesto de ejecución material. Lo explicamos paso a paso, con la documentación que piden, en la guía sobre la licencia de obra menor en Benidorm.
Si la pared es de carga, la obra pasa a ser mayor. Hace falta proyecto técnico firmado por un arquitecto o aparejador, licencia de obra mayor (URBM011) y dirección de obra. Además, la estructura es un elemento común del edificio, así que necesitas el acuerdo de la junta de propietarios antes de tocarla. Ese proceso se cuenta en semanas o meses, no en días.
Hay otra norma que pocos miran. En la Comunitat Valenciana sigue vigente la orden de condiciones de diseño y calidad de 2009, la DC-09, según recoge la página de habitabilidad de la Generalitat Valenciana. Esa orden admite juntar estar, comedor y cocina en un mismo espacio y le fija un mínimo de 18 metros cuadrados útiles en vivienda nueva. En un apartamento pequeño conviene comprobarlo, sobre todo si después vas a pedir una cédula de habitabilidad o vender el piso.
Cuánto cuesta abrir la cocina al salón
La demolición del tabique es la partida más barata de todas. Los portales de presupuestos sitúan el derribo de un tabique de ladrillo con retirada de escombro entre unos 250 y 800 euros, según tamaño y material. El resto del dinero se va en lo que viene después.
Estos son rangos orientativos de mercado para 2026, sacados de portales del sector. No son nuestra tarifa:
| Partida | Rango orientativo |
|---|---|
| Derribo de tabique de ladrillo y escombro | 250 a 800 € |
| Suelo porcelánico nuevo colocado | 25 a 60 € por m² |
| Apertura de hueco en muro de carga con viga y honorarios técnicos | 3.000 a 4.200 € como punto de partida |
| Proyecto técnico para sustituir un muro por viga | 1.200 a 3.500 € |
| Electricidad, campana, techo y pintura | Según puntos y metros, se presupuesta tras ver el piso |
Para que te hagas una idea con un caso típico: en un apartamento con cocina y salón que suman unos 30 metros, quitar el tabique, poner suelo porcelánico continuo, recolocar la electricidad, conectar la campana y pintar se mueve en unos pocos miles de euros, sin contar muebles de cocina. Si además cambias la cocina entera, el grueso del presupuesto pasan a ser los muebles, la encimera y los electrodomésticos. Lo que suele costar renovar la cocina lo tienes en nuestra página de reformas de cocinas en Benidorm.
Con un muro de carga los números son otros. En huecos grandes, con viga metálica oculta en el techo, hay presupuestos que superan con facilidad los 8.000 euros entre proyecto, licencia, apeos, viga y remates. Antes de lanzarte, pregunta si te vale abrir un hueco más estrecho en lugar de quitar el muro entero. Muchas veces da el 80 por ciento del efecto por la mitad de dinero.
Sobre el IVA, en vivienda particular con más de dos años de antigüedad este trabajo puede ir al 10% si los materiales que pone la empresa no pasan del 40% de la base imponible. Lo contamos con ejemplos en el artículo sobre cuánto cuesta reformar un baño en Benidorm. En un apartamento turístico se factura al 21%.
Abrir sin tirarlo todo: península, cristalera o hueco con barra
Hay quien no quiere la cocina a la vista desde el sofá y hay pisos donde quitarlo todo no sale a cuenta. Para esos casos existen soluciones intermedias que funcionan muy bien.
La península es la más habitual. Se quita el tabique y en su lugar se pone un tramo de encimera que sale de la pared, con espacio para comer en el lado del salón. Separa sin cerrar, da superficie de trabajo y esconde el desorden de la encimera principal. En el apartamento del Rincón de Loix fue el pilar el que decidió dónde terminaba.
La cristalera, con perfil metálico fino estilo industrial, deja pasar la luz y corta el olor y el ruido. Es la mejor opción cuando cocinas mucho con fritura o cuando alguien trabaja desde el salón. Cuesta más que una península y obliga a dejar una puerta, corredera o batiente.
El hueco con barra consiste en abrir solo la parte alta del tabique, desde la altura de la encimera hacia arriba, y rematarlo con una barra. Es lo más barato y se mantiene parte de la pared para colgar muebles. Es también la salida razonable cuando la pared es de carga y el técnico autoriza un hueco pero no la demolición completa.
La cocina abierta en un apartamento turístico
En Benidorm la mitad de las consultas que recibimos para abrir la cocina vienen de propietarios que alquilan. Tiene sentido: en los anuncios, un salón con cocina integrada y luz natural se ve mucho más grande en las fotos, y eso se nota en las reservas.
Hay que pensar en cómo lo van a usar otros. Los huéspedes cocinan menos, pero no limpian la campana ni cambian filtros, así que conviene una campana con salida al exterior y filtros metálicos que se laven en el lavavajillas. Los frentes de cocina tienen que aguantar golpes: mejor laminado de alta presión que lacados que se rayan a la primera temporada. Y el suelo continuo tiene que ser porcelánico. La madera y los vinílicos baratos sufren con la arena de la playa.
La obra conviene hacerla entre reservas, de octubre a marzo, y con la comunidad avisada. Derribar un tabique hace ruido durante poco tiempo, pero se oye en medio bloque.
Cuándo no compensa abrir la cocina
No siempre es buena idea, y preferimos decirlo antes de cobrar. Si cocinas mucho con fritura y no puedes sacar la campana al exterior, vas a vivir con olor en el salón. Si alguien de la casa teletrabaja en el salón, el ruido del lavavajillas y de la campana molesta más de lo que parece. Si el piso es muy pequeño, a veces la cocina cerrada es el único sitio donde cabe un frigorífico grande y una columna de horno, porque en una cocina abierta todo lo que queda a la vista tiene que ir dentro de un mueble.
Y si la pared es de carga y el piso es de alquiler o lo vas a vender pronto, haz números. La revalorización existe, pero rara vez cubre una viga, un proyecto y tres meses de trámites.
Cuánto dura la obra
Con un tabique que no carga, los plazos que manejamos son estos. Derribar y sacar escombro, uno o dos días. Recolocar electricidad y fontanería, uno o dos más. El suelo continuo, entre tres y cinco días según metros y formato de la pieza. Techo, remates y pintura, otros dos o tres. En total, entre una semana y dos y media para la apertura con suelo nuevo, sin contar el montaje de los muebles de cocina si también se cambian.
Con un muro de carga, la obra en sí puede durar dos o tres semanas, pero antes van el proyecto, la licencia y la junta de la comunidad. Eso hay que contarlo en meses.
Si al final la reforma se te queda en algo más que la cocina (baño, puertas, ventanas, instalación completa), compara con el precio de una reforma integral. Muchos gastos se pagan una sola vez. Puedes ver cómo trabajamos las reformas integrales en Benidorm.
En Construmares vamos a ver el piso antes de dar un precio. Comprobamos si la pared carga, qué instalaciones pasan por dentro, qué suelo tienes y dónde puede salir la campana. Te damos un presupuesto por partidas en el que lo que puede aparecer al picar (un pilar, una bajante, tubería vieja) va aparte y con su precio, para que sepas desde el primer día el coste máximo.
Preguntas frecuentes sobre abrir la cocina al salón
¿Se necesita licencia para tirar el tabique de la cocina en Benidorm?
Si el tabique no es de carga, no necesitas licencia de obra mayor. Es obra menor y se tramita con declaración responsable (formulario URBM005), que permite empezar en cuanto la presentas completa. Si la pared es de carga, hace falta proyecto técnico y licencia de obra mayor.
¿Cómo sé si la pared entre la cocina y el salón es de carga?
El grosor da una pista: un tabique suele medir entre 7 y 10 centímetros y un muro de carga bastante más. También ayuda saber si el edificio tiene estructura de pilares de hormigón. Aun así, la única forma segura es una cata junto al techo o el criterio de un técnico con los planos del edificio.
¿Cuánto cuesta tirar el tabique entre la cocina y el salón?
Solo el derribo con retirada de escombro se mueve entre 250 y 800 euros según los portales del sector. El coste total sube por el suelo nuevo, la electricidad, la campana y la pintura, y con un muro de carga se pasa a varios miles de euros por la viga y el proyecto.
¿Qué pasa con el suelo cuando se quita el tabique?
Debajo del tabique no hay baldosa, así que queda una franja sin cubrir. Además los suelos de cocina y salón suelen ser distintos. La solución más limpia es poner un suelo continuo en toda la zona para que el espacio se lea como uno solo.
¿Se puede tener una cocina abierta con gas?
Sí, pero la instalación tiene que cumplir las condiciones de ventilación de los aparatos de gas, y un instalador habilitado debe revisarla tras la obra. En apartamentos con butano y calentador atmosférico, pasar a inducción y termo eléctrico suele simplificar la reforma.
¿Qué campana poner en una cocina abierta al salón?
Si el edificio tiene shunt o salida a fachada, una campana con extracción al exterior. Es la que saca el vapor, el calor y el olor. La de recirculación con filtro de carbón es la alternativa cuando no hay salida posible, aunque funciona peor y exige cambiar el filtro.
¿Cuántos días se tarda en abrir la cocina al salón?
Con un tabique que no carga, entre una semana y dos y media si se pone suelo nuevo continuo, sin contar el montaje de muebles. Con un muro de carga, la obra dura dos o tres semanas, pero antes hay que esperar al proyecto, la licencia y la autorización de la comunidad.
Si estás pensando en tirar el tabique de la cocina, cuéntanos cómo es tu piso y vamos a verlo sin compromiso. Te decimos si la pared carga, qué opciones tienes y cuánto cuesta cada una, por partidas. Pide tu presupuesto o llámanos al 607 94 10 51.